viernes, 30 de marzo de 2012
domingo, 11 de diciembre de 2011
Todo es mentira
¿Dónde estás, Príncipe Vagabundo?
Ya no soporto estar lejos de ti.
¿Andarás por algún lugar lejano, viendo y escuchando a las personas, aprendiendo de ellas, enseñandolas a vivir...?
¿Cómo puedes hacerlo? ¿Cómo consigues soportarlo?
Yo ya tuve mi tiempo, no espero más. Aprendí todo lo que pude. Me enseñaste a vivir, o al menos eso creía yo. Cuando les conozco... Cuando veo dentro de ellos... Sé que todavía no estoy preparado.
Me ahogo en un mundo de cartón piedra, en el que nada es lo que parece y peor aún, nada ni nadie es lo que dice ser.
En mi país decimos que hay democracia, pero no es cierto. Cuando leo y pienso sobre ese concepto, capto su esencia y me gusta. Un sistema que se rige por la suma de las voluntades de todos. Una comunidad de personas que se preocupan por formarse e informarse para así poder decidir qué es lo que más interesa para el bien común. Ciudadanos que respetan a los demás y desean que sean tan felices como ellos.
Un sistema en el que nadie queda excluído, en el que existe separación de poderes para garantizar, por ejemplo, la imparcialidad de la justicia.
Dicen que todos nacemos con los mismos derechos y obligaciones. Dicen que somos iguales ante la ley. Pero es mentira.
Cuando cierro el libro y salgo de casa veo lo diferente que es la realidad. Un país de ignorantes que piensan que son libres y que cada cuatro años votan para elegir a los candidatos que la tele les ofrece. Veo un país donde quien nace pobre morirá pobre. Quien tiene padres ignorantes será ignorante. Veo un país donde cada uno va a lo suyo, donde reina el sálvese quien pueda, donde sólo importo yo, mi familia y mis amigos. Y no puedo soportarlo.
Todo es mentira.
Dicen que existen los derechos humanos, universales e inalienables. Dicen que los países occidentales, como el mío, los defienden a conciencia y tratan de implantarlos por el mundo. Exportan democracia a los países atrasados en el mismo contenedor que las armas para que se exterminen.
Roban tierras a comunidades lejanas y les someten a la miseria y la muerte para conseguir a buen precio sus recursos naturales. Son los mismos que salen en la tele diciendo lo contrario. Y me da mucho asco, no puedo evitarlo.
La política no importa, me digo a veces. Hay que creer en las personas.
Entonces salgo al centro y me emborracho de multitud. Camino entre las mareas humanas y les observo. Casi nunca solos. En pareja algunos, en grupo los más. Les miro y parecen felices. Seguros de sí mismos. Nadie está triste, nadie tiene problemas, salvo quienes no pueden ocultarlos.
Cuando conozco a cada persona por separado y le doy tiempo a confiar y soltarse un poco... En cuanto paso unas horas con ellos escuchándoles me doy cuenta de lo lejos que cada uno está del personaje que representa cuando sale de casa.
Gente llena de traumas, de miedos y complejos, de frustración e infelicidad. Narcisismo burdamente maquillado.
Busco algo auténtico, algo que sea real y que me salve, pero no lo encuentro. Porque todo es mentira.
Algunas noches de soledad trato de buscar consuelo en La Biblia. Pienso que en un libro sagrado encontraré autenticidad y trato de observar la vida de Jesucristo.
Ahora sabemos que existió, aunque no está tan claro que hiciera y dijera todo lo que en los Evangelios se cuenta. Aun así representa los valores cristianos, y acumula en una sola persona todas las virtudes que los seres humanos deberíamos tener para poder alcanzar una sociedad feliz y justa.
Eso es auténtico.
Cuando cierro el libro todavía tengo en la cabeza la imagen conceptual de lo que Cristo representa. Por eso salgo al mundo y busco entre sus seguidores. Espero encontrar los valores cristianos, o al menos al voluntad sincera de llegar a conseguilos. Pero por supuesto la realidad es otra. ¿Quienes son hoy en día los guardianes de la fe? La iglesia Católica, el Opus Dei, los Legionarios de Cristo. Gente mentirosa, falsa, violenta, egoísta, insolidaria, que provoca o se aprovecha del mal ajeno para lograr riqueza y poder. Todo eso en nombre de Cristo. Y no lo sopoto.
Asqueado de todo decido evadirme y me junto con unos amigotes para irme de jarana y emborracharme. Pero descubro que eso también es falso. Más aún si cabe. Los anuncios de alcohol prometen grandes sensaciones, diversión y sexo desenfrenado. Pero cuando pido una copa en cualquier discoteca me encuentro que lo que me sirven no es alcohol, sino eso que llaman garrafón, que está malo y provoca diarrea y dolor de cabeza al día siguiente. También es mentira. Igual que las risas y las máscaras de la fauna humana de la noche, que al día siguiente amanecen resquebrajadas y resecas.
Todo es mentira, y no lo aguanto más.
La publicidad nos ofrece productos fantásticos, que nos harán la vida mucho más fácil. Coches seguros y veloces. Teles con calidad HD, desodorantes que atraen a las chicas por arte de magia. Relojes que nos harán parecernos a Rafa Nadal. ¡Detergentes que nos dejan la ropa más blanca!
Compramos porque queremos ser personas de éxito; deseamos tan desesperadamente ser amados que nos creemos las promesas de la publicidad. Aunque al final nunca se cumplan, seguimos creyendo en ellas.
Como ese viaje a Punta Cana, en el que pensabas que ibas a conocer la República Dominicana, pero solo conociste un hotel en el que sevían mojitos y los camareros iban vestidos de manera exótica. Un día trataste de salir a dar un paseo y el recepcionista te adviertió. No lo haga, salir del hotel sería demasiado peligroso. Quédese en la mentira porque la realidad puede matarle.
Definitivamente todo es mentira. Pero no desisto en mi búsqueda de lo auténtico, de la verdad.
Encontré en la biblioteca a un indio que hablaba sobre el Yoga. Se llamaba Suami Vishnu Devananda, y me impresionó. Durante días leí y pensé en las enseñanzas que aquel hombre había escrito, y me parecieron auténticas. Quería aprender más y encontré una escuela llamada Sivananda, que seguía sus enseñanzas y era la derivación de la escuela que Devananda fundó cuando llegó a occidente.
El precio de las clases era muy caro, pero pensé que merecía la pena pagarlo para que alguien me enseñara las cosas que un libro no puede. Me sometí a algunas privaciones de más y gracias a eso pude pagar la cuota de inscripción.
En la escuela olía a incienso, había mucha gente que como yo comenzaba y otros que ya hacía tiempo que practicaban. Ataviados muchos de ellos con las vestmentas típicas del Yoga. Grandes cuadros con las caras de los fundadores (reconocí a Suami) colgadas de las paredes. CD´s, libros, camisetas, incienso y té a disposición del cliente.
Pasaron los días y me di cuenta de que también era mentira. No veía relación entre lo que leí en El Libro del Yoga y lo que encontraba en las clases de la escuela. Tuve paciencia, continué asistiendo y gastando dinero, pero allí no había maestros ni pupilos, sino monitores y clientes. El yoga del libro es el ideal, lo auténtico, mientras que el yoga de la escuela es lo real, el sucedaneo.
Paradojicamente en la realidad está lo falso; en lo ideal lo auténtico.
Tú me dijiste, Príncipe Vagabundo, que si me mantenía despierto y alerta encontraría la verdad. Pues cuanto más abro los ojos menos me gusta lo que veo.
Y reflexionando sobre todo esto llego a una conclusión. El mundo en el que vivo es de mentira porque las personas que lo habitamos también lo somos. Ya no somos turistas solamente cuando viajamos. Somos turistas 24 horas al día. Tal vez sólo cuando dormimos dejamos de serlo. Tal vez sólo cuando estamos en intimidad y conscientes de nuestro malestar dejamos de serlo. Tal vez sólo cuando lloramos nos permitimos ser nosotros de verdad.
Una sociedad de turistas no quiere cosas auténticas, sino souvenirs y decorados para fotografiar. Camisetas que acrediten que has estado en ese país, o en el festival de Benicassim, o que haces Yoga o qué se yo.
La realidad duele, puede ser dura y violenta. Cuesta tiempo y esfuerzo llegar a conseguir las cosas auténticas, y por eso los turistas la desprecian. Cuesta menos parecer que eres algo que serlo de verdad. Lo que importa es lo que los demás piensen de nosotros. Eso es lo que somos de verdad. Por tanto ¿Qué importa que sea falso?
¿Alguien aceptaría a un maestro que le exigiera cambiar su modo de vida, desapegarse de lo material, llevar una disciplina? Muy pocos.
En cambio la escuela Sivananda, así como las demás, está llena de clientes. Porque sólo necesitas tener dinero para pagar la mensualidad. A partir de ahí nadie te exige, no tienes que sufrir ni trabajar duro. Puedes hacer Yoga sin esfuerzo, pero por supuesto hay que aceptar que ese Yoga es de mentira.
Quieres ir a Republica Dominicana, pero no te atreves a salir del hotel por si te pasa algo.
Quieres ver leones pero no quieres correr el riesgo de que te coman.
Quieres ser bohemio pero no quieres pasar hambre y frío.
Quieres estar en forma, pero no quieres salir cada día a correr al parque porque llueve y hace frío.
Quieres ser cristiano, pero no quieres hacer voto de pobreza ni poner la otra mejilla.
No quieres esforzarte cada día de la semana. Prefieres pagar para tenerlo aquí y ahora, aunque sea mentira.
Y como dijo aquel joven iraní... ¡Todos somos turistas!
P.D. No amo al hombre por lo que es, sino por lo que puede llegar a ser.
sábado, 10 de diciembre de 2011
ELENCO DE LA CHABOLA ERRANTE: Charles Baudelaire.
Jodido poeta maldito, lunático inquilino de los abismos.
Frecuentaste los vicios y padeciste las más grandes miserias humanas.
Así, mediante tu exclusión de la sociedad, quisiste situarte por encima de ella.
¿Quién quiere ser triunfador en un mundo en el que el mediocre es adulado, el poderoso encumbrado a las cimas del arte, y la muerte venció hace rato su duelo a la inteligencia?
Maldito Baudelaire, tú lo sabías. Pero cometiste un error. Menospreciaste a tu enemigo.
Palmaste.
Ahora El Corte Inglés vende tus libros a los turistas. El suplemento cultural de El Mundo recomienda una antología de tus textos con motivo de algún absurdo aniversario.
Fracasaste, amigo Charles. A pesar de haberte esforzado en vida por ser repugnante para ellos, tras tu muerte te reconocen.
¡Revuelvete en tu tumba, poeta traicionado!
Has triunfado en el mundo de los ciegos.
Las nuevas generaciones conocerán tu nombre, pero sólo como reclamo turístico del París bohemio. Inocuo, purgado, sin peligro.
El Príncipe Vagabundo lo sabe, y algo ha aprendido de ti. A él no le pillarán, porque cuando desaparezca no dejará absolutamente ninguna palabra que pueda ser utilizada en su contra.
¡Qué feliz es aquel que no tiene nada!
domingo, 16 de octubre de 2011
CRONICA (S) DEL 15-O: ¡INDIGNAOS!
Ayer por la tarde estuve en la manifestación del 15 – O en Madrid. Hace años que vivo fuera de la ciudad y no había asistido a las del 15M y 15J, por lo que me hacía ilusión ver qué pasaba en el foco de la indignación.
Salí a las 17:00H desde mi barrio, uniendome a la llamada "columna noroeste" que bajaba desde San Blas. Ya de primeras me impresionó ver el grupo de unas 2.000 personas que bajaba ocupando toda la calle de Alcalá. Me uní a ellos y comencé a observar a la gente, supongo que en busca de "perroflautas". Pero no los encontré. No había ningún perro, ninguna rasta, y sí bastante gente joven, aunque también de todas las edades y de todos los estilos. Me gustó ver multitud de carteles y pancartas que no contenían nada más que lemas, unos más ingeniosos que otros, pero totalmente exentos de siglas, nombres de partidos, sindicatos o cualquier otra organización.
Continuamos avanzando bajo un sol de justicia, cruzamos ventas y llegamos a la plaza de Manuel Becerra, donde se encontraba esperando un grupo de unas 200 personas con una pancarta que rezaba "asamblea popular de La Guindalera". Al paso de la columna, entre aplausos, vítores y el cantico de "de norte a sur , de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste" se unieron a nosotros. En ese momento no pude evitar emocionarme, se me puso la carne de gallina y empecé a corear con más fuerza los cánticos a favor de un sistema social más humano y en contra de la cada vez menos encubierta dictadura de los mercados.
Me sentí de alguna manera hermanado con toda esa gente a la que no conocía de nada pero con la que estaba compartiendo algo a lo que se podría llamar comunidad.
Me sentí de alguna manera hermanado con toda esa gente a la que no conocía de nada pero con la que estaba compartiendo algo a lo que se podría llamar comunidad.
Cuando llegamos a la Puerta de Alcalá y nos disponíamos a encarar Cibeles nuestra columna se había triplicado por la cantidad de grupos que se habían unido por el camino. Al llegar encontramos la plaza abarrotada y las diferentes columnas que venían desde la Castellana y desde el Paseo del Prado que llegaban al mismo tiempo que nosotros.
No me podía creer que hubiera tanta gente, tan diferente entre sí, tan pacífica, tan cívica. Y como mi cabeza no para nunca, comencé a pensar un par de cosillas. Una, que solo quienes estamos allí en ese momento sabemos lo que es el 15M. Es decir, la cantidad de personas que queremos que las cosas se hagan de manera diferente, y el tipo de personas que componen el movimiento.
No me podía creer que hubiera tanta gente, tan diferente entre sí, tan pacífica, tan cívica. Y como mi cabeza no para nunca, comencé a pensar un par de cosillas. Una, que solo quienes estamos allí en ese momento sabemos lo que es el 15M. Es decir, la cantidad de personas que queremos que las cosas se hagan de manera diferente, y el tipo de personas que componen el movimiento.
Al haber trabajado durante años en medios de comunicación conozco bastante bien cómo funcionan y la capacidad que tienen para magnificar, empequeñecer o desfigurar cualquier acontecimiento según les interese.
Por poner un ejemplo: ayer al medio día estaba viendo el informativo de Antena 3 mientras comía. Dedicaron más de cinco minutos al derrumbe de las casas cueva de Almería, otros cinco a la erupción volcánica en Canarias, otros cinco al jugador del betis que quiere ser como Cristiano Ronaldo... Y 30 segundos mal contados a las manifestaciones mundiales del 15-O. Nadie podrá acusar a A3 de no dar la noticia, pero por el tiempo dedicado podemos interpretar la importancia de la que se la dota. Una nimiedad, que casi no llega al nivel ni de anecdótico.
Continuando con mi modesto análisis de medios esta mañana me he metido en internet para ver lo que decía sobre la mani la prensa generalista.
Por poner un ejemplo: ayer al medio día estaba viendo el informativo de Antena 3 mientras comía. Dedicaron más de cinco minutos al derrumbe de las casas cueva de Almería, otros cinco a la erupción volcánica en Canarias, otros cinco al jugador del betis que quiere ser como Cristiano Ronaldo... Y 30 segundos mal contados a las manifestaciones mundiales del 15-O. Nadie podrá acusar a A3 de no dar la noticia, pero por el tiempo dedicado podemos interpretar la importancia de la que se la dota. Una nimiedad, que casi no llega al nivel ni de anecdótico.
Continuando con mi modesto análisis de medios esta mañana me he metido en internet para ver lo que decía sobre la mani la prensa generalista.
He comenzado por El País y me he encontrado un artículo destacado, como si dijeramos en portada, que hacía referencia al éxito masivo de las manifestaciones en España, y más concretamente en las de Madrid y Barcelona. Narran la crónica de la mani, lo que pasó en Sol, la performance, las pancartas en uno de los edificios de la plaza... Mas o menos lo que pudo ver quien allí estuvo. Diría yo que El País tiene una forma de manipulación más sutil.
A primera vista parece que tratan el tema con objetividad y solo cuando lees más profundamente te das cuenta de que tratan de acercar el movimiento de indignados a los postulados de Rubalcaba o que reducen su programa reivindicativo a unas reformas leves del sistema electoral.
A primera vista parece que tratan el tema con objetividad y solo cuando lees más profundamente te das cuenta de que tratan de acercar el movimiento de indignados a los postulados de Rubalcaba o que reducen su programa reivindicativo a unas reformas leves del sistema electoral.
Pero al no quedarme del todo satisfecho con la pieza de El País, quise ver qué decía un periódico diferente, y me metí en la página de La Gaceta. En su versión digital, el periódico de Intereconomía no habla del movimiento 15-O hasta muy abajo, y cuando lo hace sorprendentemente no habla de las manifestaciones de ayer, sino que dedica un artículo de opinión titulado "Indignados y antiglobalización: mismos perros distintos collares" a cargo de un tal Fernando díaz Villanueva. Y a continuación otro artículo cuyo titular dice "Un grupo de indignados ocupa un hotel abandonado en el centro de Madrid". Os recomiendo que leais ambos artículos con el estómago vacío para evitar males mayores. Yo personalmente, que estuve allí y conozco de cerca no solo este movimiento sino otros a los que el artículo define como extrema izquierda, no daba crédito a lo que leía. Un periodista ajeno a la realidad, frente al ordenador en la redacción del periódico inventándose una trama oscura sobre conspiraciones perroflauticas judeomasónicas, con una sonrisilla maligna en la boca y una idea en la cabeza. - Cómo le va a gustar esto a mi jefe. Si me piden un artículo que se cague en esta gentuza, yo me recago -. Vamos, que en La Gaceta el lema debe ser "Más papistas que el Papa".
Y como última reflexión.
¿Es posible que alguien que lea este tipo de artículos se crea lo que ponen y adquiera una idea totalmente distorsionada de la realidad?
La respuesta desgraciadamente es SÍ.
La siguiente pregunta sería. ¿La gente que se cree a pies juntillas lo que estos pseudoperiodistas les cuentan, es por profunda ignorancia e incapacidad de raciocinio o porque ideológicamente están metidos en su trinchera y la verdad les importa un bledo? ¿O tal vez porque son de ese pequeño y selecto grupo que se beneficia con el sistema tal y como está montado y por lo tanto no quieren ni de lejos que algo cambie?
La respuesta es: las tres respuestas son verdaderas.
¿Es posible que alguien que lea este tipo de artículos se crea lo que ponen y adquiera una idea totalmente distorsionada de la realidad?
La respuesta desgraciadamente es SÍ.
La siguiente pregunta sería. ¿La gente que se cree a pies juntillas lo que estos pseudoperiodistas les cuentan, es por profunda ignorancia e incapacidad de raciocinio o porque ideológicamente están metidos en su trinchera y la verdad les importa un bledo? ¿O tal vez porque son de ese pequeño y selecto grupo que se beneficia con el sistema tal y como está montado y por lo tanto no quieren ni de lejos que algo cambie?
La respuesta es: las tres respuestas son verdaderas.
Conclusión. No es tan triste que tengamos periódicos y licenciados en periodismo del pelaje de LA Gaceta o Intereconomía como que haya una cantidad de personas de buen corazón que se dejan persuadir por ellos.
martes, 21 de junio de 2011
Obedecer los consejos del FMI, la UE y el BCE y/o entrar en default.
Mientras cenaba estaba escuchando el informativo nocturno de Radio Nacional de España. Y me he indignado (palabra de moda en estos tiempos que corren que de tanto usarla está perdiendo el significado). Es habitual que me enfurezca cada vez que veo un informativo en televisión o cada vez que leo la prensa generalista y mayoritaria. Los medios de derechas dan un discurso que por desaforado es poco creíble salvo para personas que quieran creerselo, como las beatas cuando escuchan misa. Pero los medios autodenominados progresistas y serios tratan la información de una manera más sutil y sibilina, pero igualmente malintencionada y destinada a producir desinformación en quien lo lee o escucha.
Es el caso del movimiento 15 M, la crisis española y el plan de rescate a Grecia. Os voy a narrar brevemente en qué consistió el informativo motivo de mi furia.
- Comienzan haciendo una pieza sobre la últimas manifestaciones del 15 M. Dicen que están acampados en la plaza de neptuno para concentrarse mañana, en pijama, frente a la sede de la cámara baja para protestar contra el "pacto del euro". Centran la información en lo anecdótico de los pijamas y en el enorme despliegue policial que se ha llevado a cabo para evitar incidentes. Ilustran la pieza con las declaraciones de Zapatero, de Bono y de un alto mando del Partido Popular cuyo nombre y cargo no quiero recordar. En los cortes de voz dicen que hay que escucharles e incluso proponen aplicar medidas de transparencia en la financiación d los partidos tal y como piden los indignados. Pero que en nigún momento están dispuestos a cambiar nuestra democracia representativa por otra asamblearia o anarcodemocracia (esa perla es de Bono).
- Después dan un par de noticias sobre Bildu y la polémica de los escoltas y los homenajes a etarras.
- Y a continuación informan de unas declaraciones de la cancillera alemana y de un responsable del FMI que dicen que las medidas de ajuste que ha hecho España están bien pero tienen que ser más profundas y más valientes porque el peligro todavía acecha. En primer lugar una nueva reforma del mercado laboral. Y ponen un corte de voz de la señora Elena Salgado, ministra de economía, diciendo que espera que los inversores se den cuenta de que España está haciendo todo lo posible para ganarse su confianza y que hará todo lo necesario para garantizar que los mercados se queden tranquilos.
- Más tarde, al llegar al bloque de internacional hablan de Grecia, del nuevo plan de ajuste que tienen que hacer para poder recibir la última partida del rescate económico de la Unión Europea y el FMI. El parlamento tiene que decidir si aprueba el plan (presumiblemente lo hará). Y mientras tanto miles y miles de personas se manifiestan en la puerta para decir NO. Nos ilustran con unas declaraciones del Señor Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, recordando que para salir de la crisis y evitar el default no existe ningún plan B. O sea, que hay que seguir recortando y empobreciendo a la población griega, tal y como manda la UE, el FMI y el Banco Central Europeo. Aunque entiende que a la población no le gusten estas medidas necesarias.
Los informantes nos dan estas noticias separadas en el tiempo y aisladas unas de otras, dando a entender que no están relacionadas entre sí. Que son hechos diferentes que no tienen que ver unos con los otros.
Con las mismas noticias, un periodista deseoso que que su audiencia entendiera un poco la realidad que le rodea, podría decir lo siguiente:
- Que los manifestantes españoles del movimiento 15 M están protestando en gran medida para decirle al gobierno y a la señora Salgado que no queremos ganarnos la confianza de los inversores. Que no queremos que el FMI ni la cancillera alemana nos digan si estamos haciendo los deberes o nos ha quedado alguna para septiembre. Que la crisis la paguen quienes la provocaron y que si es el sistema capitalista el que genera las crisis habrá que cambiar de sistema.
- También nos dirían que la crisis que padecemos en España, Grecia, Portugal, Irlanda, Italia etc., que admitimos que fue causada en gran medida (si no completamente) por la ambición de los especuladores y la banca, es exactamente la misma crisis. Y que esos banqueros de los que hablamos son los mismos a los que llaman inversores, y que también son los mismos a los que llaman banqueros, y que el gobierno español se afana por obedecer para recuperar su confianza.
- Que el caso de Grecia SI es el mismo caso que el de España cualitativamente aunque no cuantitativamente, y que los cientos de miles de griegos que se manifiestan frente al parlamento en Atenas quieren lo mismo que los cientos de miles de Españoles que salieron a la calle el pasado domingo y que se manifiestan en la puerta del parlamento en Madrid.
- Que cuando se habla de hacer caso a las recomendaciones de las instituciones financieras internacionales y de la Unión Europea se insinúa que en algún momento los gobiernos de los países se fueron por libre y tomaron medidas diferentes a las dictadas por dichos organismos. Y que eso es una absoluta falsedad, porque desde hace unos cuantos años las medidas económicas de los países de la unión europea se toman en bruselas y los respectivos gobiernos han obedecido siempre.
- Que en el recurrente caso del corralito argentino, la gran catástrofe económica no vino causada porque el gobieno se apartó de los planes estructurales que les impuso el banco mundial y el fondo monetario internacional. El default vino causado precísamente por aplicar dichos planes a pies juntillas.
- Que los mismos que provocaron la crisis y a los que se rescató con miles de millones de dinero público son los que ahora pretenden dictarnos las medidas que tenemos que tomar (y que nos perjudican enormemente al conjunto de ciudadanos) para ganarnos su confianza. Y que el FMI y el Banco Central Europeo son en realidad organismos no democráticos que representan los intereses de los inversores/banca/mercados.
Y Pienso; ¿acaso soy yo más listo que los instruídos y venerados periodistas y todólogos que aparecen en TV, hablan en radio y escriben en prensa? ¿Yo me doy cuenta de cosas que a ellos se les pasan por alto? Por supuesto que no. Lo que sucede es que son lo suficientemente listos para saber que quienes les pagan, los propietarios de los medios para los que trabajan, son los mismos a los que unas veces se les llama banca, otras inversores y otras mercados. Y como diría cualquier estómago agradecido, no muerdas la mano que te da de comer.
He dicho. Quien tenga oídos que oiga.
viernes, 27 de mayo de 2011
15-M: Zona Temporalmente Autónoma
Lo dijo Hakim Bey en su libro Temporary Autonomous Zone. La revolución trata perpetuarse en el tiempo, mientras que la revuelta es temporal; dura lo que dura y luego se esfuma dejando tras de sí un pequeño poso de cambio en la experiencia de quienes la vivieron.
Siempre a lo largo de la historia las revoluciones consumadas han acabado por pervertirse y reproducir las mismas relaciones de dominación que combatían, con la sola diferencia de algún pequeño cambio de nombres. La revuelta es el verdadero motor de cambio, precisamente porque no pretende perpetuarse; aparece, lo pone todo patas arriba y antes de ser derrotado/asimilado/institucionalizado... Desaparece para reaparecer más tarde en otro lugar y bajo otra forma.
Eso es lo que Hakim Bey llama una zona temporalmente autónoma. La que pilla desprevenido al sistema y le derrota descolocándole, evitando entrar en su juego (cuyas cartas están marcadas) y obligándoles a ellos a correr detrás de nosotros, tropezando constantemente porque están a ciegas.
Las acampadas que surgieron a partir del 15 M son para mí un claro ejemplo de zonas temporalmente autónomas. De donde parecía no haber nada surgió un movimiento sin líderes, horizontal, autogestionado y basado en la solidaridad y el apoyo mutuo. Pilló por sorpresa a todo el mundo. De ahí su éxito.
Pero si la revuelta quiere perpetuarse y convertirse en revolución, fracasará.
Por eso creo que es el momento de poner fecha de levantamiento a las acampadas. Y no verlo como un fracaso (en absoluto) sino como una acción concluída. Hemos ganado una mano al poder. Pero ojo, que manos hay muchas. El sistema ya está pensando en cómo contraatacar y por eso no hay que darle facilidades.
Las acampadas ya no cuentan con el efecto sorpresa. Si continuamos a toda costa veremos su declive y triste final. Corremos el riesgo de confundirnos y entender los campamentos como un fin en sí mismo y no como una acción más dentro de un gran conjunto de ellas.
En cambio hay una serie de cosas que pueden continuar sirviendo como infraestructura para preparar nuevas acciones. En éstos días se ha creado una organización fantástica y seguramente los mismos que la han hecho posible están sorprendidos. Sistemas informáticos, de gestión alimentaria, infraestructuras, legal, difusión... Hay que conservar esa organización y trasladarla a un lugar donde sea viable mantenerla a medio-largo plazo. Las plazas tienen fecha de caducidad. La calle tiene sus limitaciones. Hay que buscar un edificio (y no tener miedo de quebrantar la ley).
La segunda cosa importante son las asambleas, que si se logran trasladar a los barrios y pueblos y hacerse periódicamnete pueden ser una gran herramienta de emancipación de los vecinos.
Nuestra fuerza es la frescura, la imaginación, la originalidad, la rabia, el altruismo... Todas las cosas de las que los poderosos carecen. Utilicemoslas de verdad y no seamos como el músico que logra hacer un buen disco y continúa el resto de su carrera tratando de explotar la misma fórmula.
jueves, 19 de mayo de 2011
MOVIMIENTO 15-M: La Segunda Hornada Lista Para Salir
- Es que con esta juventud que tenemos...
- Anarquistas, antisistema, partidarios de la dictadura cubana, estalinistas, Segui... -
Hace un par de días que llevo leyendo y escuchando cosas como estas en los medios de comunicación nacionales y también locales. Los creadores de opinión empezaron tratando de desacreditar al movimiento 15-M tachándolo de radical, utópico y antidemocrático. Pero parece que no les funciona así que han optado por decir que "los jóvenes" tienen razón en que el sistema electoral tiene que cambiar un par de cosillas y que esos "jóvenes" no son antisistema sino ligeramente reformistas. Hay que escucharles, cambiar algo y se irán a casa. Eso es lo que dicen los medios de comunicación. ¿Qué van a decir ellos si sus dueños son los mismos contra los que se ha levantado toda esta gente? Ese discurso me parece peligroso por dos razones.
- La primera porque elude el hecho de que la mayoría de gente que está allí SÍ es antisistema en el sentido de que culpabilizan al sistema capitalista de nuestra situación de falsa democracia, crisis e injusticia social. Critican que los dos grandes partidos (y no solo ellos) están al servicio del poder económico (es que me da cosilla llamarlo capital). Y el sistema no es más que la dictadura del dinero.
- Por otro lado, el hecho de que siempre añadan la coletilla de "los jóvenes" pretende hacer que la ciudadanía en general no apoye la movilización. Quieren evitar lo que realmente sería peligroso para ellos: que la segunda hornada saliera a la calle y se sumara a los que están ahora. Ahí sería cuando el movimiento podría ser difícil de neutralizar.
Yo he estado viendo desde hace semanas cómo en Palma un grupo de gente ha estado preparando el terreno para llegar a la manifestación del 15 de mayo y a la movida que ahora mismo está sucediendo en la Plaza de España. Conozco a algunos de ellos y he estado informado de sus avances, y de que se reunían todos los sábados a las 18:00 H en Pza. De España sin pasar de ser cuatro gatos. Yo no podía acudir por motivos de trabajo y por eso y otras cosas les daba mi apoyo moral pero no formaba parte activa en el movimiento en ciernes.
Ahora veo lo que está sucediendo en toda España y me sorprende. Sinceramente no me lo esperaba. Y me encanta. No ya por lo que se pueda conseguir de cara a las elecciones del 22 (dudo que se acabe con el bipartidismo) sino por la experiencia de autoorganización y de lucha que mucha gente está acumulando. De cara al futuro.
Ayer por la tarde pasé un rato por Plaza de España y estuve participando en un debate improvisado. Improvisado, que no desorganizado, porque allí había alguien que tomaba turno de palabras, alguien que moderaba... Y todo el mundo se respetaba mutuamente.
Estabamos unas 150 personas en círculo, opinando cada uno sobre lo que habría que hacer en las proximas elecciones (no votar, votar en blanco, a partidos minoritarios...), lo que habría que hacer después del 22 (todos coincidíamos en que el movimiento debe continuar), o el contenido de cambio social que habría que dar a las reivindicaciones.
Y tengo que decir que me agradó ver la cantidad de personas diferentes que allí nos reunimos, con ideologías e ideas diferentes, con criterios a veces contradictorios, pero unidos por la repulsa al bipartidismo, al sistema democrático representativo y sobre todo al sistema económoco que lo domina todo.
Pensé en quedarme a pasar la noche con ellos, pero no lo hice. Regresé a casa caminando y con una sensación agridulce, con una especie de nudo en el estómago. Por un lado pensaba – Qué bonito lo que he visto y qué grande lo que está pasando! - . Y por otra me criticaba – Debería haberme quedado con ellos, mojarme, participar activamente - .
Al llegar a casa encendí la radio y me quedé escuchando una tertulia que hablaba sobre el tema. Unos estaban a favor, otros en contra, pero todos estaban de acuerdo en calificarlo de "movimiento de jóvenes", ignorando todas las pruebas que demuestran que no es así. Pero me sucedió una cosa muy curiosa. Al escuchar que el movimiento es de los jóvenes sentí una especie de liberación interior. Mi no participación en el movimiento, que me había venido comiendo la cabeza de camino a casa, se esfumó. Como en una especie de – ah vale, que es cosa de los jóvenes, ahora les toca a ellos, no es cosa mía – Me liberé de mi obligación moral de estar allí y defender lo que considero justo. Detecté el engaño, la manipulación que hay detrás de esa coletilla que usan los medios. Tienen miedo de que toda la sociedad se una. Quieren limitarlo a los jóvenes, a los que luego podrán aislar y reprimir. Y para ello pretenden "licenciar" moralmente a quienes no lo somos tanto, para que pensemos que no es nuestra guerra. Pero sí lo es.
Y entonces pensé en esto de la segunda hornada.
Cierto es que han sido mayoritariamente jóvenes quienes han impulsado este movimiento. No podía ser de otra manera, son quienes tienen más energía, sufren la crisis más que nadie e históricamente han sido el motor del cambio. Pero no podemos dejarles solos. Y es ahora cuando toca que todos los que hemos estado siguiendo el movimiento 15 M a cierta distancia nos involucremos de verdad y demos un sentido realmente amplio a la lucha por la democracia.
A todos los viejos sindicalistas, los que corrieron delante de los grises, los artistas, músicos callejeros, inmigrantes, amas (y amos) de casa, padres y madres de familia, votantes moderados, independentistas, payeses, cooperativistas, autónomos, obreros del metal....
¡ACUDAMOS A LA PLAZA DE ESPAÑA! ¡PARTICIPEMOS EN LAS ASAMBLEAS!
¡HAGAMOS EL CAMBIO POSIBLE!
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